AVISO

La práctica de deportes de aventura es una actividad de riesgo, que requiere de técnica y material específicos y un conocimiento importante del medio. Este blog recoge las experiencias y opiniones subjetivas de sus autores. La información contenida en este blog en ningún caso puede considerarse suficiente para acometer las actividades que se describen. Los deportes de aventura son actividades sumamente peligrosas que pueden causar graves lesiones e incluso la muerte. Debemos evaluar bien nuestras capacidades antes de afrontar cualquiera de estas actividades, en caso de duda mejor dirigirse a un guía profesional y/o seguir cursillos de formación promocionados por federaciones y clubs. También se recomienda encarecidamente a cualquier usuario de este blog, que contrate el correspondiente seguro para la práctica de estos deportes de riesgo. Los autores no asumen ninguna responsabilidad derivada del uso de la información que en ella aparece, así como la responsabilidad derivada de errores, falta de veracidad, integridad, actualización y precisión de los datos que esta contenga. Este blog puede contener enlaces a páginas de terceros que no puede controlar, por tanto, tampoco asume ninguna responsabilidad por el contenido que pueda aparecer en las mismas ni el uso que se dé de la información que estas contengan. Los contenidos de información no vinculan a los autores, tampoco lo constituyen las opiniones, los consejos o asesoramientos de ningún tipo, se trata solamente de un servicio ofrecido con carácter informativo y divulgativo.

lunes, 10 de mayo de 2010



EL PÁJARO DEL ARCO IRIS
Había una vez un pájaro que tenía las alas rotas. Se lo encontró un niño y lo llevó al médico para que lo curaran. El médico le puso unas alas nuevas de los colores del Arco Iris. Cuando volaba, toda la gente miraba al cielo, y los pájaros le preguntaban: ¿Quién te ha puesto esas alas tan bonitas? Y él decía a todos: el doctor.
Pero un día se fue volando y atravesó el Arco Iris y desapareció. Se fue al mundo de los pájaros del Arco Iris, y allí flotaban y saltaban todo lo alto que querían. Y el pájaro que tenía las alas nuevas saltó tan alto que tardó un año en llegar a la Tierra porque tenía las alas mágicas.
El niño que había encontrado al pájaro, también quería tener unas alas de colores. Entró por la noche en la tienda del doctor y cogió unas alas con los colores del Arco Iris y se las puso. Y se convirtió igualito que su amigo pájaro.
Con las alas nuevas saltó tan alto que se encontró con el pájaro y se quedó para siempre en aquel mundo. Y ¿a que no sabéis que comían? Comían las frutas de la naturaleza. ¿A que no sabéis que bebían? Bebían el agua del río.
Cuando llegó el pájaro a Tierra, se cayó en las manos del niño, y vio que era el mismo pájaro que había visto cuando estaba herido.
El niño tenía las alas más grandes que el pájaro. Los dos se convirtieron en Angelitos y fueron por todo el mundo repartiendo esas alas tan bonitas de los colores del Arco Iris.
Y toda la gente entró en aquel mundo tan bonito.
¡Alto! Les dijo un guardia, pero… ¿Quién les ha puesto esas alas a los pájaros?
Ellos dijeron: ehm… ehm… ehm…, me parece que… nos las han dado unos pájaros.
Y el guardia les pregunta: ¿Qué pájaros?
Dos pájaros que nos encontramos.
Pau Bonastre Vallvé
(7 anys i mig)




Nina seguro que atravesarás el Arco Iris, allá donde vallas descansa en paz... bola de pelo